Viticultura de cadena corta: hoy más que nunca, nuestro consumo está ligado a un tipo de comercio cómodo pero poco conveniente.

En conjunción con la filosofía de la producción biológica, creemos en la importancia de la “cadena corta”, o sea el contacto directo entre el productor y el consumidor, con sus obvias ventajas.

Antes que nada la reducción de los pasajes del sistema tradicional de distribución como el embalaje y transporte (procedimientos que causan contaminación y aumento del precio), luego el contacto directo con el productor que garantizca la unicidad y la calidad del producto, finalmente el contacto con el territorio, y la certeza de que el producto arrivará a vuestras mesas directamente desde la bodega. Todo, obviamente, a un precio más razonable.